Dibujos en Acuarela

La acuarela ha pasado a formar parte de mi vida diaria, y como todas las vidas, tiene sus
diferentes formas de expresarse dependiendo del contexto. Lo mismo sucede en mi obra, la cual podríamos describir como dos cajones dentro del mismo armario, que se amparan siempre bajo el paraguas de mi personalidad. En uno de los cajones se hallarían las ilustraciones y en el otro, habría un sinfín de diarios dibujados, que rescatan en acuarela instantes de mi realidad.

EL CAJÓN DE LAS ILUSTRACIONES EN ACUARELA

El contenido de este cajón se caracteriza por la casi constante presencia femenina en colores suaves pero con fuertes contrastes. Principalmente encontramos sujetos pasajeros con sutiles guiños que nos recuerdan al Neoexpresionismo. Los personajes de mis obras se muestran deshaciéndose, volviendo a su origen, a los colores y trazos con los que fueron creados; Sujetos empezando a dejar de ser sujetos…Pese a su apariencia, muestro la evidencia de que su forma era una ilusión creada por nuestros sentidos.
En ocasiones las figuras se muestran distorsionadas, a modo de retratos metafóricos de una sociedad a la que se le hubiese quitado la máscara y en su imagen, pudiésemos contemplar el panorama al que se enfrenta su psicología. Pretendo, a través de mis cuadros en acuarela, mostrar la cara efímera de la humanidad que las redes sociales y la cultura capitalista trata de tapar. Que se muestre la belleza del paso del tiempo en los materiales, de la incesante transformación de todo lo que existe en contraste con la identidad estática e hiperestética que caracteriza nuestra época.

EL CAJÓN DE LOS DIARIOS DIBUJADOS EN ACUARELA

Aquí nos encontramos los pequeños cuadernos que siempre llevo conmigo a todas partes en los que ilustro con acuarela y tinta las cosas que aparecen delante de mi tal y como son. Estos diarios son como una extensión de mí que me permite tener una relación diferente con el mundo. Llevar este diario transforma los detalles de mis días en algo especial y me lleva a observar cosas que de otro modo que jamás me huera parado a mirar.
Resulta sorprendente como, cuando prestas atención de lo que hay en cada momento, empieza a llegarte inspiración de lugares inesperados como de la textura de un tomate o el color de una hierro oxidado por el salitre. Los diarios dibujados no solo son una fuente de inspiración para mi obra, sino que considero que ellos mismos se convierten en la obra de mis días