Como Dibujar un Ojo Realista en Acuarela

Conoce mis Secretos para Conseguir Resultados Impactantes

En este texto os voy a explicar cómo podéis realizar una acuarela realista de forma sencilla, cogiendo
como base una fotografía de un ojo. 

Para ello me he observado detenidamente para entender de qué manera lo hago yo (inconscientemente), anotarlo y así poder enseñároslo a vosotros de forma clara.

En las siguientes líneas os desvelo los 5 pasos con los que consigo resultados impactantes, y lo mejor de
todo es que es muy sencillo! 

Pero antes de desvelaros mis secretos es importante que entendáis el principio básico que marcará la diferencia definitiva a la hora de pintar:

La mejor manera de realizar una buena acuarela es dejar de ver las cosas por lo que creemos que son y empezar a entender realmente lo que estamos viendo.

Dibujo realista de un ojo en acuarela

Se trata de dejar de ver desde nuestro lado del cerebro racional, que pone nombres y etiquetas, y en su lugar, empezar a ver espacios, colores y formas abstractas que en su conjunto logran que emerjan figuras reconocibles.

Ahora sí, os desvelo mis 5 pasos secretos para interpretar la fotografía de un ojo en acuarela de forma sencilla:

1- Encaje a lápiz

Marcaremos sobre nuestro papel de acuarela con un lápiz muy suavemente las partes más sobresalientes de la fotografía. Nos ayudará medir las distancias de los elementos de la fotografía con un palito( o el lápiz) para entender las proporciones y dibujar cada línea en nuestro papel donde corresponde. Podemos multiplicar o dividir las medidas en función del tamaño del resultado final que queramos conseguir, pero debemos aplicar esta proporción a absolutamente todas las partes.

2- Observación de la luz y aguadas de fondo:

En esta fase utilizaremos solo colores muy claros. Es importante que queden brillantes, es decir, no ensuciaremos estos colores con otros tonos en esta primera fase. Debemos tener paciencia e ir paso a paso, conteniéndonos de aplicar tonos oscuros o demasiado intensos al principio para conseguir un resultado increíble.Para empezar pintaremos grandes aguadas descifrando los tonos más claros de los colores principales de la fotografía. 

Ojo, debemos observar bien la fotografía y no aplicar ni una gota en las partes de mayor luz. Respetar el blanco del papel es fundamental para que nuestra acuarela tenga luminosidad y volumen.

3- Abrir tonos:

Una vez secas las aguadas de fondo empezaremos a aplicar pequeñas aguadas añadiendo ligeros tonos turquesa, índigo y violeta en las zonas donde hayan sombras: Debemos ir poco a poco, importante no lanzarse demasiado. 

Ahora nos fijaremos en las zonas de luz (casi nunca son completamente blancas). Cogeremos un pincel completamente limpio y en las zonas blancas aplicaremos unas aguadas muy muy sutiles con turquesas en las más claras e índigo en las más oscuras. Además iremos aplicando pequeñas pinceladas aquí y allá para ir logrando más detallismo en las partes más representativas de la imagen.

Ahora toca subir de tono algunas partes. Para ello, insistiremos en aplicar intensos amarillos y ocres en la pupila, pero también pondremos pequeñas aguadas amarillentas en zonas que veamos más cálidas en la foto. Para marcar algunos detalles dentro de estas intensidades utilizaremos estos mismos tonos con un poco de tierra sombra para oscurecerlos más.

libro de dibujo de acurelas

4- Sombras y detalles:

Ahora sí pintaremos las sombras con toda la intensidad que se merecen para lograr bonitos contrastes.Para realizar las sobras más oscuras utilizaremos la combinación de índigo y tierra sombra. Para sombras más sutiles, incluso para dibujar pequeños detalles como las líneas del iris aplicaremos el índigo a solas, con más o menos agua dependiendo del grado de oscuridad que tenga cada parte. Utilizaremos la combinación de estos trucos para dibujar detalles importantes como las pestañas. También aprovecharemos esta fase para potenciar los colores más saturados de la fotografía si vemos que lo necesitan. 

Para lograr mayor realismo en nuestra acuarela, añadiremos pequeños toques de rosas y rojos dentro de algunas sombras y en zonas donde intuyamos que en la fotografía se aprecien, así como perfilar algunos blancos con turquesa también pueden convertirse en buenos aliados.

5- Corrección de luz:

Si nos hemos comido alguna luz (cosa que es muy normal y a veces inevitable), podremos recuperarla aplicando un poco de gouache blanco. Incluso si deseamos lograr un resultado más hiperrealista podemos exagerar pequeños detalles de luz con este blanco. Et voilà!